jueves, 13 de noviembre de 2008

Lamento de Magdala

De palabras y frases gastadas lleno este espacio,
porque de lágrimas y tempestuoso llanto es este mar,
la Magdala no me deja en paz, de ti no puedo escapar,
tu sombrío manto me cubre, y lastima día a día,
tu ley no perdona...

Mujer bella;
tu belleza ha de ser corrompida,
tu amor ha de ser destruido,
tu esperanza ha de ser perdida,
tu misericordia escondida,
tu voz opacada,
tu cabello cortado,
tu voluntad ahogada,
tu reputación prostituida,
tu esposo perdido
y tus hijos muertos...

Si brillas es tu maldición, si existes es tu perdición, el saber es tu intuición, la ignorancia tu codicia.

Incomprendida buscaras refugio en tu hogar,
en tus noches tu lamento se escuchara,
en el tormento tu alma gritara,
eterna la vida en la oscuridad,
las tinieblas no se conmoverán con tu sufrir,
no esperes con tus lágrimas cautivar...

Anhelaras el néctar de la libertad perdida, como si de pérdida no supieras,
entre sombras caminaras y a tu paso muerte y desesperación dejaras,
el manto negro que te cubre, el llanto de tus víctimas y el tuyo ahogara...

Quien te mire por verte morirá,
quien te escuche por oírte suplicará,
tu voz en un gélido eco retumbará entre las sombras del vació,
y así con angustia elevaras tu mirada al cielo...

Leeme como si fuera un libro,
entiendeme como entiendes el amanecer,
como si fuera tu razón comprendeme
como si fuera tu vida;
ámame.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Inocencia


Ya no tengo miedo de ti, tu mirada fría ante la vida perturba la espera de esperanza depositada en caballos de aire que corren sobre el abismo del camino prohibido, sin huellas que seguir, un camino sin fin...



Tanto correr para que? minutos gastados en una superficie plana, sin perspectiva de luz, calor, sonido, perdiendo la vida minuto a minuto, gotas de almíbar derramadas a la deriva...



Inocencia tallada en madera, carente de alma, deficiente de amor y alegría, consumida y extinguida ... dolores, frustraciones esculpidas en en vida...



Inocencia robada, asaltada por una niña imploradora de justicia, perdida en amaneceres de entusiasmos, marcados por el olvido...



Inocencia aulla a la luna, el temor no ampara lágrimas, que no salpique la rutina antes que la lleve...



Inocencia cautiva de la vida, desamparada de la niña, vida vacía que la llene la sabiduría, vida vacía que la devore la alegría, vida vacía enamorate del amor...



Ya no tengo miedo de ti, tu aliento frió no consume corazones en amor, ya no temo vivir sin ti, ya no temo estar aquí.



Ya no tengo miedo de ti, tu frió es mi calor que me incentiva a morir por ti. Porque esta vida no vale vivirla sin ti, no gasto minutos sin ti, no desperdicio segundos si tu existes, tu existencia me hace latir, tu vida me hace vibrar.