
En el desorden mas oscuro, la luz desciende por amor a la oscuridad, como afirmandose a si misma ser capaz de iluminar, como la sabiduría ama a la ignorancia, la vida ama a la muerte, bien al mal...
De amor nace un hijo, que no es ni luz ni oscuridad, no es ni orden ni desorden, simplemente es.
Entre multitudes se esconde, tras una sonrisa, una mirada, un gesto, una palabra, como queriendo ser reconocida, mostrando que aun esta en vida...
La vida en ti nunca te abandonara, por que eres el sendero, el camino de regreso, tienes en tus manos la cuerda que esta atada al cielo, como equilibrista caminas en la cuerda floja de las tinieblas...
Cuan grande es tu amor, que a entender, pensar, razonar humano no es comprendido... En libros, escritos, historia tu nombre ha sido oscurecido, manchado, diluido, hasta casi ser dejado en el olvido...
Cuan difícil es hallarte, buscar la luz en medio de la oscuridad, como gritar un pozo sin fin, eterna parece ser la caída de la voz...
Frustrante es reconocer que frente a mi estas, con mis ojos no te puedo ver, tanto tiempo con los ojos cerrados que ciega he quedado...
Tanto decimos, juramos, prometemos amarte, cuidarte, adorarte... cuando por fin logramos verte, rechazo provocas, mas te acercas mas nos alejamos...
Tu me buscas, y yo de ti huyo...
Buscarte o huir de ti, para que buscarte si no logro verte, para que huir si de mi no puedo escapar...

No hay comentarios:
Publicar un comentario